Le pregunto a Dios
como estás
susurrando para no molestar.
Levanto las orejas
como los perros del barrio
por si estás atrás de un árbol.
Si solo pudiera ver tus ojos
y seguirlos,
saber que fue de tu vida.
Si nuestra sombra se porta bien,
yo la tengo amenazada
que se atreva a meterse conmigo
pero que se aleje de vos.
El mundo te necesita entera
sutil, eterea,
luz de vida.
Te cuento, hoy me duele todo, hasta tu recuerdo,
si solo pudiera verte, abrazarte,
tu abrazo es suave y ferreo
en él se puede edificar
y hasta dormir la siesta.
Miro tus fotos
y subo tu escalera todos los días
y pensar que le tenía miedo
pero siguiendo tus piernas
paso tras paso, todo es posible,
Colega, te quiero mucho y te extraño todavía.







