Los sonidos,
estratagemas de un cielo de música
que te llama,
son sonidos y recuerdos,
aunque ultimamente es música que te imagina,
que imagina las perlas derramadas de tu voz.
Sonoros recuerdos
que sin inocencia alguna,
lastiman mis manos,
esas manos que rezan tu nombre
en voz vaja
cada noche y sin ruidos.
Lejos de tu risa
habitando lo imposible,
inacibles momentos de lujuria
que vuelan alto
entremezclados con los viejos amores.
Muy alto,
donde yo no alcanzo,
nunca supe volar
inconsciencia de las alas
y de las plumas
que habitan lo imposible.







