De manos vacías,
el engaño consumado.
Hábiles tus labios
y tus ojos.
Todo parte de la gran farsa,
tu piel y la armonía de tu cuerpo
flotan en el aire
entre lágrimas y risas, la gran estafa.
Repetir mi culpa,
todo en mi ser,
si yo te fui a buscar
con la vida en las manos
y mi noche consumada,
y tu noche,
noche oscura y
sin sombras,
ahí debí sospechar,
todo culpa mía,
ni un ápice de luz
y mi noche hoy es fría.
Ya no se ve nada, ni tu cielo ni mi vida,
solo la noche oscura
de la cruel estafa.


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