Reconocí el sonido,
infinita melodía.
Reconocí el tiempo,
la inmarsesible flor de tu cuerpo
en mi recuerdo.
Tus ojos negros
como la turmalina
del milagro,
dicen los tiempos
vestidos de gala
que todo es hoy.
Yo no sé
si es la aurora que espera tus destellos
o es el milagro
indescifrable
en tu decir.
Mujer
de palabras grandes
de chamánica hermosura
gracias por ser
un gran remolino de vida.


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