Rasguño
ambiguo deseo de entrar
entre tu iel y tu vida,
herida que llama,
impulsos de muerte tibia
que añoran los ojos tuyos
y estos cielos míos.
Rasguño
que explora la carne
la muerte fría.
Preguntas que la noche dice
escondida de ausencia
sin atreverse a llamar.
Rasguño
herida que no se atreve,
amar la llaga y tus ojos,
el sueño
y el desprecio.
A la sangre no le importa por donde sale
un rasguño, un tajo, o tu vida.
Te llamo cubierto de sal
que sufre adioses
de viejas heridas.




















